Cueva del Polvorín

cuevaLa cueva, a la que se accede por un cañón excavado en el cerro, consiste en la extensión de un laberinto de galerías, que partiendo de una principal, genera un recorrido interior en estancias de piedra excavada a modo troglodítico. Su trazado es capricho de las características del terreno y la dureza de la piedra que permitió que la propia cueva creciese en direcciones diferentes.
La instalación se debió de excavar a finales del siglo XIX, como elemento militar para albergar y proteger la pólvora propia del regimiento de Zapadores que estuvo instalando en Alcázar de San Juan alrededor de la construcción de ferrocarriles.

La relación de Alcázar de San Juan con la pólvora es mucho más antigua. Las tierras y las aguas de Alcázar generan salitre, uno de los elementos fundamentales en la fabricación de la pólvora. Esto fue aprovechado en tiempos antiguos y generó la primera industrialización de la ciudad. Hubo un tiempo que en Alcázar buena parte de la población vivió de la pólvora, teniendo la villa “una de las mejores fabricas de pólvora del reino” entre el siglo XVI y el XIX. Al mismo tiempo y hasta finales del siglo XVIII en Alameda de Cervera estuvieron instalados y funcionando los molinos de la pólvora, que daban servicio a la fabrica.

Actualmente la Cueva solo es visitable en la Noche del Patrimonio